Imprimir plantillas hama beads a tamaño real

Desactiva el escalado. Al 100% una casilla impresa es una perla de 5 mm, y la hoja se convierte en una plantilla de verdad.

Hay dos formas de usar una plantilla impresa, y no son igual de buenas. Puedes leerla como un mapa, contando casillas a lo ancho y a lo largo; o puedes ponerla debajo de una placa transparente y colocar las perlas directamente sobre las casillas impresas. La segunda es más rápida, y solo funciona si la impresión está a tamaño real.

Tamaño real significa que una casilla impresa mide 5 mm, exactamente el paso de los pinchos en una placa midi. Si lo consigues, la hoja coincide con la placa pincho a pincho. Si te equivocas por unos pocos puntos porcentuales, el error se acumula a lo largo del ancho hasta que la última columna queda desplazada una perla entera.

El ajuste que lo estropea se llama de forma distinta según el diálogo de impresión: «ajustar a la página», «reducir páginas grandes», «escalar para ajustar». Todos significan lo mismo, y todos tienen que estar desactivados. Busca «tamaño real», «100 %», o «escala personalizada: 100».

Comprueba antes de cortar nada: mide diez casillas con una regla. Diez casillas midi deberían medir exactamente 5 cm. Si miden 4,7, tu impresora está escalando y el diálogo te está mintiendo: algunos controladores aplican su propia reducción de margen encima de lo que hayas elegido.

Los códigos de color se imprimen dentro de las casillas además de en la lista, así que una impresora en blanco y negro no es un problema. Lee los códigos en vez de los tonos, y la plantilla funciona exactamente igual de bien; y la tinta cuesta menos.

Para plantillas con varios grises o azules parecidos, una impresión en blanco y negro es de verdad más fácil de seguir que una en color. Sobre el papel esos tonos se diferencian en un dos por ciento y el ojo se desliza entre ellos; el código impreso no.

La lista de colores es la página que hay que imprimir aunque no imprimas nada más. Es la lista de la compra y la hoja de recuento en una: separa cada color en un montón antes de empezar, y descubres que te faltan cuarenta azules claros al principio de la tarde, no a las tres cuartas partes.

Si la plantilla es más ancha que el papel, imprime al 100% en dos hojas y solápalas en vez de reducir para que quepa. Dos hojas pegadas con cinta siguen siendo una plantilla de verdad; una hoja reducida es solo la foto de una.